En el marco del homenaje por los 120 años del nacimiento de Osvaldo Pugliese, el cantor Guillermo Fernández será una de las figuras centrales del encuentro cultural que se realizará hoy en Scalabrini Ortiz y Corrientes. En diálogo con Radio Asamblea, recordó anécdotas, definió el legado del maestro y reflexionó sobre la historia y el presente del tango.

Desde el inicio de la charla, Fernández dejó clara su admiración absoluta:
“Para mí, Pugliese fue uno de los personajes que más admiré en mi vida… era un genio”, afirmó. Su vínculo fue personal y cercano: “Yo lo conocí mucho, he jugado mucho al truco con él… era muy tramposo”, recordó entre risas.

“Sólo los grandes hombres saben perdonar”

Uno de los momentos más potentes del diálogo apareció cuando relató un episodio histórico del que fue testigo siendo apenas un adolescente: el abrazo entre Juan Domingo Perón y Osvaldo Pugliese.
“Perón le pidió perdón a Pugliese por aquellos asuntitos que tuvimos”, evocó. Y agregó la respuesta del músico: “Sólo los grandes hombres saben pedir perdón”.

Haber sido testigo de eso fue increíble”, sintetizó.

Pugliese y Troilo: “Las dos personas más buenas del planeta”

Fernández recordó a dos figuras míticas con devoción:
“Las dos personas más buenas de este planeta eran Osvaldo Pugliese y Aníbal Troilo… no tenían ninguna maldad”.

El artista también resaltó la unidad del tango aun en las diferencias políticas:
“Hoy voy a cantar ‘Recién’, el único tango que escribieron juntos Homero Manzi y Pugliese, porque políticamente estaban enfrentados y no se hablaban… el tango los une más allá del pensamiento ideológico”.

El arte, por encima de las grietas

Consultado sobre la tensión entre tradición e innovación, Fernández fue contundente:
“Para mí, el arte es mucho más que la ideología, mucho más que la política, mucho más que cualquier cosa”.

Comparó esa amplitud con la diversidad dentro de otros movimientos populares argentinos:
“El tango es lo mismo que el peronismo o Boca: tiene desde Varela hasta Piazzolla… eso no habla mal de nosotros, habla bien”.

Una música popular e intelectual a la vez

En otro tramo, recordó una conversación con Cátulo Castillo:
“Se me ofendió cuando dije que sus letras eran intelectuales. Me dijo: ‘Yo escribo para el corazón, no para el intelecto’”.
Esa dualidad —profundidad poética y raíz popular— es, para Fernández, la esencia misma del tango.

“El tango te elige, después vos elegís al tango”

Sobre su propio recorrido artístico, contó:
“Hasta los 50 años me movía solo por la música… ahora planeo las frases desde la lírica y la poesía”, un cambio que lo “completa”.

Reivindicó la fidelidad a las obras originales:
“No me gusta cuando le cambian la música a los tangos… cuando Troilo terminaba una música, no había forma de mejorarla”.
Y recordó una enseñanza del propio maestro:
“Troilo me decía: ‘No se canta de afuera para afuera; se canta de adentro para afuera’”.

Los jóvenes y un tango que renace

Fernández vio con optimismo el acercamiento generacional:
“A mí me encanta que los jóvenes se estén acercando mucho al tango”.
Y analizó su historia reciente:
“Hubo un vacío muy grande desde los años 60 hasta la democracia… los referentes tuvieron que hacerse solos, por eso valen aún más”.

El tango desgarrador

Al cerrar la entrevista, seleccionó una obra que lo conmueve particularmente:
“‘Después’, de Homero Manzi, es tremendo… habla de un hombre arrepentido, de la luna en sangre, de tu voz ausente… es maravilloso”.

https://radiocut.fm/audiocut/guillermo-fernandez-en-radio-asamblea/