El militante platense Carlos Cascote Bértola formó parte de la flotilla internacional que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el genocidio del pueblo palestino. Fue detenido por las fuerzas israelíes junto a otros tripulantes y pasó seis días preso en una cárcel de máxima seguridad. Desde Argentina, reconstruyó su experiencia: “Fuimos hostigados todo el viaje”.

La iniciativa, que reunió más de 50 embarcaciones provenientes de 30 países, partió desde Barcelona con destino a la Franja de Gaza. “La experiencia fue una locura —contó Cascote—. Cuando llegamos a Barcelona había más de 200 mil personas con carteles y banderas palestinas. Salimos 19 barcos desde ahí, después se sumaron otros en Túnez, Sicilia e Italia. Fue impresionante esa salida”.

El velero en el que viajaba, el Estrella Immanuel, formaba parte de una flotilla heterogénea, con participantes de todo el mundo: “Había artistas, diputados, personalidades, influencers… eran como nuestro escudo humano, para que no nos metan un misilazo y nos hundan en el Mediterráneo”.

Sin embargo, la travesía estuvo marcada por la violencia y la persecución. “Fuimos hostigados todo el viaje”, insistió el capitán. “Mientras estábamos en Túnez, un drone tiró un artefacto explosivo en el barco, a quince metros de mi cabeza. Lo apagamos rápido, pero el barco quedó dañado”.

Ante los ataques, la flotilla fue temporalmente escoltada por barcos de guerra de Italia, España, Turquía y Grecia, aunque esa protección duró poco. “Cuando llegamos al límite donde Israel dice ‘esto de acá para acá es mío’, los barcos pegaron la vuelta y nos dejaron solos”, relató Cascote.

A unas 40 millas de Gaza —en aguas reconocidas como territorio palestino— fueron interceptados por fuerzas israelíes. “Nos llevaron prisioneros a Israel. Y después la discusión era: ‘usted entró ilegalmente’. Yo no entré a ningún lado. Vos me trajiste hasta acá y ahora me acusás de venir ilegalmente. Parece joda”, dijo indignado.

El navegante argentino fue encarcelado durante seis días. “Me dieron de comer cuatro días nada más. A los organizadores les hicieron un simulacro de fusilamiento en el medio del desierto”, denunció. “¿Qué esperar de un país que está llevando adelante un genocidio?”.

Pese a todo, considera que el objetivo político de la flotilla se cumplió: “Millones de personas en todo el mundo salieron a las calles. Mucha gente que no sabía lo que estaba pasando en Gaza empezó a verlo con sus propios ojos”. Según Cascote, la acción logró romper el cerco mediático: “El lobby israelí es dueño de la mayoría de los medios del mundo, entonces la línea editorial la marcan ellos y estos temas quedan ocultos”.

El activista también reflexionó sobre la situación internacional: “El pueblo palestino está atrapado en medio de una disputa global. Se está discutiendo si existe un mundo multipolar o si Estados Unidos sigue mandando. Y mientras tanto, los palestinos mueren”.

Aun así, se mostró abierto a cualquier salida que ponga fin a la masacre: “Si hay cualquier posibilidad de acuerdo de paz que no sea la aniquilación, es bueno. Quién no firmaría un acuerdo así”.

Ya de regreso en La Plata, Cascote impulsa la creación de una escuela popular de náutica “para navegar nuestra patria bicontinental, recorrer el Canal Magdalena y el río Paraná”. Según explica, su compromiso con la soberanía fue lo que lo llevó hasta Palestina: “Lo que sí me animo a hacer es subirme con 500 civiles y decir ‘miren, está pasando esto’. Ese fue el granito de arena que pudimos aportar”.
 

https://radiocut.fm/audiocut/cascote-bertola-en-radio-asamblea/

 

 
 

El militante platense Carlos Cascote Bértola formó parte de la flotilla internacional que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el genocidio del pueblo palestino. Fue detenido por las fuerzas israelíes junto a otros tripulantes y pasó seis días preso en una cárcel de máxima seguridad. Desde Argentina, reconstruyó su experiencia: “Fuimos hostigados todo el viaje”.

La iniciativa, que reunió más de 50 embarcaciones provenientes de 30 países, partió desde Barcelona con destino a la Franja de Gaza. “La experiencia fue una locura —contó Cascote—. Cuando llegamos a Barcelona había más de 200 mil personas con carteles y banderas palestinas. Salimos 19 barcos desde ahí, después se sumaron otros en Túnez, Sicilia e Italia. Fue impresionante esa salida”.

El velero en el que viajaba, el Estrella Immanuel, formaba parte de una flotilla heterogénea, con participantes de todo el mundo: “Había artistas, diputados, personalidades, influencers… eran como nuestro escudo humano, para que no nos metan un misilazo y nos hundan en el Mediterráneo”.

Sin embargo, la travesía estuvo marcada por la violencia y la persecución. “Fuimos hostigados todo el viaje”, insistió el capitán. “Mientras estábamos en Túnez, un drone tiró un artefacto explosivo en el barco, a quince metros de mi cabeza. Lo apagamos rápido, pero el barco quedó dañado”.

Ante los ataques, la flotilla fue temporalmente escoltada por barcos de guerra de Italia, España, Turquía y Grecia, aunque esa protección duró poco. “Cuando llegamos al límite donde Israel dice ‘esto de acá para acá es mío’, los barcos pegaron la vuelta y nos dejaron solos”, relató Cascote.

A unas 40 millas de Gaza —en aguas reconocidas como territorio palestino— fueron interceptados por fuerzas israelíes. “Nos llevaron prisioneros a Israel. Y después la discusión era: ‘usted entró ilegalmente’. Yo no entré a ningún lado. Vos me trajiste hasta acá y ahora me acusás de venir ilegalmente. Parece joda”, dijo indignado.

El navegante argentino fue encarcelado durante seis días. “Me dieron de comer cuatro días nada más. A los organizadores les hicieron un simulacro de fusilamiento en el medio del desierto”, denunció. “¿Qué esperar de un país que está llevando adelante un genocidio?”.

Pese a todo, considera que el objetivo político de la flotilla se cumplió: “Millones de personas en todo el mundo salieron a las calles. Mucha gente que no sabía lo que estaba pasando en Gaza empezó a verlo con sus propios ojos”. Según Cascote, la acción logró romper el cerco mediático: “El lobby israelí es dueño de la mayoría de los medios del mundo, entonces la línea editorial la marcan ellos y estos temas quedan ocultos”.

El activista también reflexionó sobre la situación internacional: “El pueblo palestino está atrapado en medio de una disputa global. Se está discutiendo si existe un mundo multipolar o si Estados Unidos sigue mandando. Y mientras tanto, los palestinos mueren”.

Aun así, se mostró abierto a cualquier salida que ponga fin a la masacre: “Si hay cualquier posibilidad de acuerdo de paz que no sea la aniquilación, es bueno. Quién no firmaría un acuerdo así”.

Ya de regreso en La Plata, Cascote impulsa la creación de una escuela popular de náutica “para navegar nuestra patria bicontinental, recorrer el Canal Magdalena y el río Paraná”. Según explica, su compromiso con la soberanía fue lo que lo llevó hasta Palestina: “Lo que sí me animo a hacer es subirme con 500 civiles y decir ‘miren, está pasando esto’. Ese fue el granito de arena que pudimos aportar”.
 

https://radiocut.fm/audiocut/cascote-bertola-en-radio-asamblea/