Estadio Vélez Sarsfield: el recuerdo del icónico Festival Rock & Pop de 1985

 

El Estadio José Amalfitani, propiedad del Club Atlético Vélez Sarsfield y ubicado estratégicamente en el barrio de Liniers en la zona oeste de la Ciudad de Buenos Aires, ocupa un lugar de absoluto privilegio en los anales de la música masiva y el espectáculo internacional en Sudamérica. Construido originalmente en la década de 1940 y remodelado sustancialmente con imponentes tribunas de hormigón para ser sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1978, el coloso de Liniers ofreció desde siempre una capacidad aproximada para más de 40.000 espectadores, una acústica al aire libre extraordinariamente potente y un acceso logístico inmejorable. No obstante, su ingreso definitivo a la mitología de la cultura popular argentina se produjo en octubre de 1985, al convertirse en la sede del histórico e irrepetible Festival Rock & Pop.

Aquel Festival Rock & Pop de 1985 no fue un recital más en la agenda de la ciudad; representó el evento refundacional que inauguró la era moderna de las producciones internacionales a gran escala en la República Argentina. En un país que recién despertaba de años de aislamiento cultural e incomunicación con el circuito global, la propuesta de reunir durante tres jornadas consecutivas a megaestrellas de la escena internacional con las bandas más representativas del rock nacional emergente sobre el césped de Vélez pareció una utopía. Sin embargo, la respuesta del público fue monumental: decenas de miles de jóvenes colmaron el campo y las gradas del estadio, transformando las jornadas en un hito colectivo que demostró que la Argentina contaba con la infraestructura y la pasión para recibir las giras de mayor envergadura del planeta.

El escenario levantado en el Estadio José Amalfitani durante aquellas jornadas de octubre fue testigo de actuaciones que quedaron marcadas con fuego sagrado en la memoria de los asistentes. Artistas internacionales de primer nivel e influencias disímiles como la legendaria banda australiana INXS —con un carismático Michael Hutchence en la cumbre de su energía—, la diva del punk alemán Nina Hagen, el maestro del blues John Mayall y la agrupación de reggae Blitz, compartieron cartel con los máximos exponentes de la música local de la época, entre los que destacaron Charly García, Fito Páez, Virus, Soda Stereo, Sumo y Los Abuelos de la Nada. Las imágenes de la marea humana saltando en el campo de Vélez mientras sonaban los acordes de las bandas consagradas dieron la vuelta al mundo e instalaron a Buenos Aires en el mapa mundial de los estadios del rock.

A partir de la bisagra histórica que significó el festival de 1985, el Estadio Vélez Sarsfield quedó consolidado como la plaza por excelencia para los megaespectáculos internacionales al aire libre. En los años y décadas subsiguientes, por su césped pasaron giras legendarias de figuras descomunales de la música universal como Queen, Bon Jovi, Nirvana, Peter Gabriel, Iron Maiden, Guns N' Roses, Red Hot Chili Peppers, Metallica y Shakira, así como las consagraciones más masivas del rock nacional. Sin embargo, a pesar del paso del tiempo y la multiplicacion de recintos, el recuerdo del Festival Rock & Pop de 1985 en Vélez se mantiene vivo como el instante mágico en que el público argentino se abrazó definitivamente a las grandes celebraciones del rock de estadio.

Estadio Vélez Sarsfield: el recuerdo del icónico Festival Rock & Pop de 1985

 

El Estadio José Amalfitani, propiedad del Club Atlético Vélez Sarsfield y ubicado estratégicamente en el barrio de Liniers en la zona oeste de la Ciudad de Buenos Aires, ocupa un lugar de absoluto privilegio en los anales de la música masiva y el espectáculo internacional en Sudamérica. Construido originalmente en la década de 1940 y remodelado sustancialmente con imponentes tribunas de hormigón para ser sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1978, el coloso de Liniers ofreció desde siempre una capacidad aproximada para más de 40.000 espectadores, una acústica al aire libre extraordinariamente potente y un acceso logístico inmejorable. No obstante, su ingreso definitivo a la mitología de la cultura popular argentina se produjo en octubre de 1985, al convertirse en la sede del histórico e irrepetible Festival Rock & Pop.

Aquel Festival Rock & Pop de 1985 no fue un recital más en la agenda de la ciudad; representó el evento refundacional que inauguró la era moderna de las producciones internacionales a gran escala en la República Argentina. En un país que recién despertaba de años de aislamiento cultural e incomunicación con el circuito global, la propuesta de reunir durante tres jornadas consecutivas a megaestrellas de la escena internacional con las bandas más representativas del rock nacional emergente sobre el césped de Vélez pareció una utopía. Sin embargo, la respuesta del público fue monumental: decenas de miles de jóvenes colmaron el campo y las gradas del estadio, transformando las jornadas en un hito colectivo que demostró que la Argentina contaba con la infraestructura y la pasión para recibir las giras de mayor envergadura del planeta.

El escenario levantado en el Estadio José Amalfitani durante aquellas jornadas de octubre fue testigo de actuaciones que quedaron marcadas con fuego sagrado en la memoria de los asistentes. Artistas internacionales de primer nivel e influencias disímiles como la legendaria banda australiana INXS —con un carismático Michael Hutchence en la cumbre de su energía—, la diva del punk alemán Nina Hagen, el maestro del blues John Mayall y la agrupación de reggae Blitz, compartieron cartel con los máximos exponentes de la música local de la época, entre los que destacaron Charly García, Fito Páez, Virus, Soda Stereo, Sumo y Los Abuelos de la Nada. Las imágenes de la marea humana saltando en el campo de Vélez mientras sonaban los acordes de las bandas consagradas dieron la vuelta al mundo e instalaron a Buenos Aires en el mapa mundial de los estadios del rock.

A partir de la bisagra histórica que significó el festival de 1985, el Estadio Vélez Sarsfield quedó consolidado como la plaza por excelencia para los megaespectáculos internacionales al aire libre. En los años y décadas subsiguientes, por su césped pasaron giras legendarias de figuras descomunales de la música universal como Queen, Bon Jovi, Nirvana, Peter Gabriel, Iron Maiden, Guns N' Roses, Red Hot Chili Peppers, Metallica y Shakira, así como las consagraciones más masivas del rock nacional. Sin embargo, a pesar del paso del tiempo y la multiplicacion de recintos, el recuerdo del Festival Rock & Pop de 1985 en Vélez se mantiene vivo como el instante mágico en que el público argentino se abrazó definitivamente a las grandes celebraciones del rock de estadio.