“Defender el Garrahan es un compromiso inalienable”: Josmar Flores Arnés denunció el vaciamiento del hospital pediátrico en Radio Asamblea

En el marco de una intensa jornada de paro y movilización nacional, Josmar Flores Arnés —licenciado en Bioimágenes del área de Neurointervencionismo y delegado del Hospital Garrahan— mantuvo una reveladora entrevista en Radio Asamblea. Durante la charla, el profesional expuso la crítica situación que atraviesa el centro pediátrico de referencia nacional y alta complejidad, al tiempo que denunció el congelamiento de fondos propios generados por el hospital, la fuga masiva de profesionales especializados y el desmantelamiento sistemático de la salud pública.

Jornada de lucha: presupuesto, veto presidencial y fondos retenidos

La medida de fuerza de 24 horas llevada a cabo por los trabajadores de la institución no fue un hecho aislado, sino la continuidad de un plan de lucha organizado en defensa de la atención médica de alta complejidad para niños, niñas y adolescentes de todo el país.

“Hoy estamos en continuidad del plan de lucha, con un paro de 24 horas… elegimos esta fecha porque coincide con la sesión en Diputados contra el veto presidencial al presupuesto del Garrahan”, explicó Flores Arnés al inicio del diálogo radial.

Sin embargo, el reclamo no se limita únicamente a las asignaciones presupuestarias directas del Estado nacional, sino que abarca graves irregularidades en el manejo de los recursos que el propio hospital produce. En ese sentido, el delegado lanzó una severa denuncia contra las autoridades nombradas por el Ejecutivo:

Fondos de inversión congelados: “Ayer se evidenció que hay más de 40 mil millones de pesos en fondos de inversión generados por nuestro propio trabajo, que deberían repartirse entre los trabajadores, y los tenemos congelados desde noviembre del año pasado”, detalló.

Cuestionamientos a la conducción: Flores Arnés apuntó directamente contra la máxima autoridad del nosocomio con duras palabras: “El interventor Pirozo no es ni siquiera pediatra, nunca atendió a un niño en su vida, y hoy está sentado atrás de un escritorio robándonos la plata que nosotros mismos generamos”.

Exodo de profesionales y desarticulación de equipos históricos

La crisis presupuestaria y salarial se traduce en un fenómeno alarmante que pone en riesgo directo la vida y el tratamiento de miles de pacientes pediátricos con patologías complejas: la renuncia masiva de especialistas capacitados durante décadas.

“Al día de hoy tenemos un poquito menos de 250 profesionales que han renunciado al hospital en busca de empleos que les permitan llegar a fin de mes.”

El impacto de este éxodo profesional es devastador para la dinámica asistencial: “Estas renuncias desguazan equipos interdisciplarios que tardaron 30 años en formarse. La vida de nuestros pacientes depende prácticamente de estos equipos que se están desguazando”, advirtió Flores Arnés en Radio Asamblea.

Precarización de residentes y el riesgo de una generación perdida

La problemática se extiende hacia la base del sistema de formación médica. Las instancias de posgrado y especialización sufren las consecuencias del ajuste y los cambios unilaterales en las formas de contratación:

Imposición contractual: “No eligieron la nueva modalidad contractual, se la impusieron a los residentes y becarios”, denunció el referente.

Vacantes sin cubrir: Como consecuencia directa, residencias enteras no lograron completarse y becas postbásicas de alta especialización quedaron desiertas.

Alerta de futuro: “Esto significa que hay una generación de profesionales que no va a existir en el país en los próximos años”, alertó con preocupación.

La unidad colectiva y la defensa irrenunciable de lo público

A pesar del desolador panorama y la sobrecarga laboral, el licenciado en Bioimágenes remarcó el valor del sostén humano y la fraternidad entre todos los estamentos de la institución: “Lo que nos mantiene en pie es la unidad de camilleros, enfermeros, técnicos y médicos especializados. El hospital es nuestra segunda casa y estamos fortalecidos desde ese lado”.

Para concluir, Josmar Flores Arnés dejó en claro la dimensión ética y política del reclamo: “Nosotros cuando decimos que hay que defender la salud pública no lo decimos como un eslogan: lo sentimos así. Defender el Garrahan es un compromiso inalienable”.

Asimismo, confrontó de manera directa la concepción ideológica de la administración central: “No es casual que el presidente Milei ataque al Garrahan, a la universidad pública y al Conicet. Somos tres pruebas vivientes de que lo público, bien administrado, es muchísimo mejor que cualquier entidad privada”.